La idea central de “El efecto educativo de las expectativas” es que al comienzo de un nuevo ciclo escolar todos nos generamos expectativas. Además, para los estudiantes recién llegados hay mucha tensión porque están enfrentándose a una situación totalmente nueva y no tienen la certeza de ser aptos para poder sobrellevarla. El llamado es para que los docentes reflexionemos y consideremos este hecho en nuestra práctica y con ello colaborar a la integración de los muchachos a su nueva experiencia.
Durante nuestros primeros contactos con los estudiantes comenzamos a generarnos expectativas y podemos decir que casi los “clasificamos”, ello hace que los tratemos de maneras determinadas. De algunos suponemos que no serán capaces de aprender y ellos reciben ese mensaje y cumplen la profecía. La idea es entonces tratar de no generarnos expectativas bajas sino hacerles ver que confiamos en que podrán aprender y enviar un mensaje motivador.
En términos generales, estoy de acuerdo con la propuesta; sin embargo, me ha sucedido que me genero expectativas altas y eso resulta contraproducente. He tenido estudiantes de quienes creo serán capaces de aprender y de dar más de lo que suelen dar y después veo que se han sentido presionados. ¿Cómo logro estimularlos sin generarme expectativas tan altas que los lleven a frustrarse? Supongo que tendré que buscar la manera de regular eso y leer mejor a los estudiantes, no todos estamos listos para que nos muevan de nuestra área de seguridad.
Este texto también resalta la importancia de conocer más a los estudiantes y relacionarnos con ellos interesándonos en sus asuntos. Esta parte resulta vital para un modelo como el nuestro en el que además, somos tutores. Aunque considero que no debemos perder de vista que las relaciones no son responsabilidad de una sola parte sino de quienes están vinculados en ella. No hace mucho escribía acerca de que somos humanos educando a humanos y veo ahora que no vamos a poder conocer a nuestros estudiantes si no nos conocemos a nosotros mismos y no nos dejamos conocer, si no mostramos nuestra humanidad con sus altas y sus bajas. Así pues, todos nos generamos expectativas, pero la cuestión es ponerlas a favor del crecimiento conjunto y no en contra. Por eso digo: yo espero, tú esperas... No desespero, no desesperes. Paciencia y a trabajar.
Pauli:
ResponderEliminarLos diagnósticos son la herramienta concreta de las espectativas, es por medio de ellos que podemos fundamentar cual es el nivel de los estudiantes y en cierta medida qué esperar de ellos y cómo ayudarlos. Para no caer en frustraciones, lo más recomendable es tener diagnósticos y planear estrategias, así de simple, en vez de hablar de espectativas plantea iniciativas y promueve que los estudiantes generen las suyas. Suerte.